El peligro para México

Cuando los números le resultaron desfavorables, el reclamo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones de 2006 se concentró en exigir un nuevo conteo de los votos. Sospechosamente, aunque también legalmente, se negó la oportunidad de verificar los sufragios no sólo a él, sino también a otros ciudadanos interesados en despejar las dudas que ensombrecieron el proceso electoral.
 
El probable fraude, sin embargo, podría radicar no tanto en las urnas sino en la campaña de desprestigio que se le aplicó al candidato izquierdista desde diversas y muy poderosas trincheras, sobre todo la televisión, incluso con el activismo electorero del entonces presidente Vicente Fox. Si entendemos la palabra "fraude" como engaño y manipulación, no hay duda que AMLO fue víctima de uno muy grande.
 
Lo peor fue que el peligro para México, como ha quedado claro para mucha gente seis años más tarde, no resultó ser el tabasqueño sino el michoacano que se quedó con la Presidencia.
 
Hemos señalado en varias ocasiones en este espacio, la imprudencia —por decir lo menos— de Felipe Calderón al declarar la guerra al crimen organizado sin la preparación obligada. Su irresponsabilidad se mide con el número de muertes dolosas de su sexenio; la historia lo juzgará con mayor precisión que nosotros.
 
En cuanto a López Obrador, su lucha electoral versión 2012 puede adquirir dimensiones de epopeya el 1 de julio si gana, o si pierde por un margen tan cerrado que le permita alegar otro fraude. Como héroe de película, habrá vuelto del fango para alcanzar la gloria (así sea nada más la gloria de la Historia).
 
Pero… ¿cómo pudo regresar AMLO si estaba muerto, políticamente hablando? En 2006, su estrategia de resistencia colmó la paciencia de los capitalinos, agredidos por su terquedad al mantener tomadas calles vitales de la Ciudad de México. Quienes votaron por él, se sintieron arrepentidos.
 
Sus enemigos seguramente se dijeron satisfechos: lo habían destruido. El peligro que para ellos sí representaba, se diluyó entre su terquedad y la campaña que felizmente realizaban voceros oficialistas (hay muchos de ellos, un caso patético es el de Fernanda Familar y su patiño Gonzalo Oliveros en Imagen Radio).
 
Y no obstante, unos cuantos años después se encuentra muy cerca, otra vez, de la Presidencia. Por algo será.
 
 
 
El verdadero peligro para México será la intolerancia, la intransigencia de quienes pierdan las elecciones del 1 de julio. Sea quien sea el perdedor, el país corre el riesgo de que alguien encienda la mecha y nos haga volar a todos. No es justo.
 
Esa negación a la derrota no necesariamente vendría de López Obrador y sus seguidores. En sus actitudes, no sólo de hoy sino también de hace seis años, se transparenta el desdén de ciertos grupos de poder hacia la voluntad de los demás. Con alevosía, hay quienes han puesto en marcha los motores de la imposición ideológica en contra de México, con tal de proteger sus intereses.
 
Para decirlo con mayor claridad, el PRI y el PAN pueden ser tan tercos y necios como lo ha sido AMLO, y en complicidad, alianza o contubernio (elija cada quien el término que desee) con los grandes medios de comunicación bien podrían repetir la estrategia de denostar al perredista, como ya lo hicieron antes con tanto éxito, para frenarlo.
 
El raciocinio nos indica que López Obrador no salvará al país mágicamente, y también nos queda claro que padece, como todo político, de defectos muy desagradables para las personas "normales". No obstante, es el único político que parece enarbolar los anhelos de la mayoría de la gente joven, harta de la conducta repugnante de los políticos tradicionales que han gobernado México desde que nacimos.
 
Digan lo que digan las encuestas, incluida la de LA ROCKA (en la cual el puntero no es AMLO), cuando la gente joven platica en las calles de Monterrey no hay quien piense votar por Peña Nieto… salvo que exista un interés pecuniario de por medio. Esto no aplica para Josefina Vázquez Mota, dado que el PAN mantiene la fuerza de la costumbre en nuestra ciudad; pero si de juventud se trata, resulta muy claro hacia quién se dirige la intención del voto.
 
Ya se verán los resultados. Pero debemos estar de acuerdo en un punto, gane quien gane: evitemos que el peligro para México se desborde. La paz debe prevalecer.

Editorial publicado en LA ROCKA No. 157



Intro 157
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:LO MÁS VISTO:

Para leer más

Celebran su apoyo radial El Teatro Ángela Peralta...
PRESENTAN LIBROS SOBRE AYOTZINAPA.- La noche del 26...
CHARLARÁ CON SUS LECTORES REGIOMONTANOS.- Sergio Ramírez (Nicaragua,...
JUAN TREJO TAMBIÉN ESCRIBE PARA QUE LO...
INICIA LA FERIA DEL LIBRO DE LA...
EL RETORNO DE 'LA BELLA Y LA...
UN TEXTO AUTOBIOGRÁFICO DEL ESCRITOR LUIS PANINI.- Hace...
LA ÚLTIMA DE ROBIN WILLIAMS.- La tercera entrega...
TIERNOS, GORDITOS Y TE HARÁN REÍR.- Después de...
JUAN CEDILLO PRESENTA 'EITINGON'.- El 20 de agosto...