¿Seguirá el despilfarro?

LA ROCKA No. 142El ciudadano común sabe que existen, pero ignora cómo funcionan. Hablamos de esas dependencias gubernamentales cuyo objetivo primordial parece ser gastar dinero a lo tonto mientras benefician a amigos, familiares y cómplices de los gobernantes en turno.

Una dependencia que no debería entrar en esa categoría, pero lamentablemente es un ejemplo de cómo la clase política mancilla su honor y roba a los ciudadanos, es la Coordinación de Comunicación Social del Gobierno del Estado.

Varias fortunas se forjaron allí durante el sexenio anterior, con negocios maravillosamente lucrativos y una carambola de influencias que continúa en la administración de Rodrigo Medina, acaso con algunas restricciones en los últimos meses porque ya casi se acabaron el botín… perdón, el presupuesto.

Comunicación Social es la dependencia encargada de tratar con televisoras, periódicos, revistas, estaciones de radio, sitios web; sus funcionarios atienden a reporteros, editorialistas, comentaristas, analistas políticos, publirrelacionistas, publicistas, dueños de medios, etcétera.

Una misión delicada, sin duda, porque en buena medida está en juego la imagen mediática del Gobernador, de Rodrigo Medina en el caso actual.

Es claro que en materia de comunicación el gobierno estatal ha recurrido a la estrategia (de alguna manera hay que decirle) de comprar la voluntad, abiertamente, de todos los medios que se le ponen a modo; desde las más poderosas televisoras hasta los pasquines que nadie lee.

En vez de “cabildear” y enfrascarse en la ardua tarea de transmitir con inteligencia y convicción los puntos relevantes del discurso oficial a los periodistas, a los medios, a los críticos; los encargados del área se dedican a repartir sumas millonarias para comprar no nada más espacios, sino también conciencias, lealtades y el silencio a veces tan necesario.

El despliegue abrumador de spots televisivos, infomerciales, entrevistas pagadas, banners, panorámicos, anuncios impresos, mamparas y una extraña presencia en medios inservibles (porque no tienen circulación), es la evidencia del despilfarro que luego se confirma escarbando en los registros de Transparencia del gobierno estatal.

Para el ciudadano común, un anuncio aquí y muchos otros allá tal vez no signifiquen nada. Pero los gastos de comunicación del gobierno estatal ascienden a casi 2 millones de pesos ¡por día!, según un análisis publicado en El Norte hace varios meses.

¿Será que el jefe máximo no genera material bueno para cumplir la función esencial de la dependencia, o será que la ineptitud profesional de sus anteriores coordinadores no dio para más? ¿O una combinación de ambos factores? ¿O se han estado robando más dinero que de costumbre?

Por desgracia para los impulsores de esta política de comunicación social tan onerosa, los resultados han sido malos tirándole a pésimos. La imagen del Gobernador, aun pagando lo impagable a toda suerte de malandros del periodismo, se arrastra por los suelos dando lástima y augurando lo peor para su futuro inmediato.

Con este escenario gris, se entiende que a menos de dos años de haber iniciado el sexenio, el gobierno del Estado se ve obligado a estrenar su cuarto coordinador de Comunicación Social: Enrique Laviada Cirerol, un “bombero” llegado de Zacatecas donde su carrera lo coloca igual como periodista exitoso que como burócrata oficialista.

Aunque Rodrigo Medina necesita dar resultados inmediatos en la principal asignatura que hoy interesa a los nuevoleoneses, la seguridad, requiere también con urgencia una bocanada de oxígeno mediático para evitar –entre otras cosas– la propagación de más “trascendidos”, chismes y rumores sobre su salida de la gubernatura: no sea que alguien se los tome en serio.

El reciente movimiento de pìezas, con el arribo de un experto venido de fuera, indica el grado de preocupación (¿desesperación?) que se cierne sobre el área de comunicación social en el gobierno estatal.

Falta ver si el recién llegado modifica el despilfarro y la turbia y fracasada política de confabulación con medios de dudosa ética, para beneficio de todos, o si su papel será simplemente enfilar a Medina hacia el despeñadero mientras algunos vivales siguen hinchándose los bolsillos con el dinero de la ciudadanía.

Editorial publicado en LA ROCKA No. 142.



Intro 142
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:LO MÁS VISTO:

Para leer más

Celebran su apoyo radial El Teatro Ángela Peralta...
PRESENTAN LIBROS SOBRE AYOTZINAPA.- La noche del 26...
CHARLARÁ CON SUS LECTORES REGIOMONTANOS.- Sergio Ramírez (Nicaragua,...
JUAN TREJO TAMBIÉN ESCRIBE PARA QUE LO...
INICIA LA FERIA DEL LIBRO DE LA...
EL RETORNO DE 'LA BELLA Y LA...
UN TEXTO AUTOBIOGRÁFICO DEL ESCRITOR LUIS PANINI.- Hace...
LA ÚLTIMA DE ROBIN WILLIAMS.- La tercera entrega...
TIERNOS, GORDITOS Y TE HARÁN REÍR.- Después de...
JUAN CEDILLO PRESENTA 'EITINGON'.- El 20 de agosto...