María de Jesús Aguirre, directora de la AET

La señora le preguntó al chofer del camión si pasaba por la esquina de Ruperto Martínez y Álvarez. No sé, contestó el conductor, hasta eso, con buen modo. Sigo derecho por esta calle y doy vuelta a la izquierda una cuadra después de la Alameda.
 
"Esta calle" es Ruperto y "una cuadra después de la Alameda" es Álvarez.
 
Unos días después tomé un taxi y le pedí al taxista que me dejara en Washington y Zaragoza. Con mucho gusto lo llevo, no más por favor me dice donde es y cómo llegar allá, me dijo. Platiqué con él: resultó ser de San Luis Potosí, recién llegado a esta ciudad que no conocía. Chamba, lo que se llama chamba, no hay. Y, pues, un vecino de su cuñado se ofreció a alquilarle el auto. El potosino se aventó como el borras.
 
No lo critico ni juzgo a nadie: yo haría lo mismo: en realidad he hecho cosas peores para no quedarme sin comer. Pero cuando pienso que los taxistas de Londres tienen que ir a una escuela especial por varios meses y sólo les dan la licencia cuando prueban que conocen por lo menos las calles más transitadas de aquella enorme metrópoli, me pregunto si la flamante titular de la Agencia Estatal del Transporte, AET, tiene la mínima idea de su responsabilidad pública.
 
Nuestra burocracia, lo sabemos de sobra, es omnisciente: la abogada María de Jesús Aguirre lo mismo pudo ser nombrada secretaria de Desarrollo Social que directora de Derechos Humanos o comandante de Bomberos. Para desgracia de los millones de nuevoleoneses que viajamos en camiones, le dieron el hueso cuya médula ahora saborea. Lo que sabe la buena mujer de transporte público me lo tomo de arsénico y no me pasa nada.
 
En un canal de TV manejaron un rato la nota del calvario que sufren los habitantes de algún sector de Juárez, donde los ruteros de la 89 sacaron de la circulación a los de la 223 usando métodos gangsteriles: le cerraban el paso a los 223, obligaban a bajar al pasaje y perpetraban otras tropelías más. Los vecinos dicen que la 223 daba buen servicio y se quejan de que ahora a chaleco esperan al 89 hasta una hora sólo para seguir esperando: el auriga no se detiene, costumbre ésta muy arraigada.
 
La gente pierde el trabajo por faltas o impuntualidad de las que no tienen la culpa, los estudiantes no llegan a clases: un verdadero desmadre. Y doña Marichuy dice sonriendo a la cámara que los concesionarios de la 89 compraron autobuses Mercedes Benz pero que tardarán en recibir las unidades. No podemos esperar, manifiesta con aplomo. Y promete, como buena política mexicana, que resolverá el problema en la primera semana de octubre. En el interín, el respetable que se jeringue.
 
La 89 y la 223 son concesiones de la CTM, pero evidentemente hablamos de tribus distanciadas. Supongo que detrás de la 89 está Ismael Flores: un don intocable, pregúntenle a César Garza.
 
La abogada Aguirre, por lo que entiendo, tiene sus años cobrando en la nómina. Así que de viajar en camión, nada. El otro día la oí comentar, en tono de santa indignación, que ya se enteró de que los aurigas bajan al pasajero a media calle y a veces entre dos camiones. A este paso dentro de algunos años sabrá que muchos operadores le niegan el boleto al usuario, se quedan con la feria, hacen alto en los lugares más insospechados para zamparse un par de tacos, van platicando por el celular, se pasan la luz en rojo, echan novia y algunos fuman. Y de los armatostes mejor hablamos otro día.
 
Claro, hay conductores respetuosos, profesionales, atentos: el personal y los vehículos de la 70 serían aprobados en Londres y en cualquier ciudad del Primer Mundo. Tenemos, naturalmente, a la familia Lazcano: para qué hablar de quienes son conocidos y aceptados por todo Monterrey desde hace generaciones.
 
Monterrey es una macrourbe de cuatro millones y medio: si queremos un especialista en enfermedades de los elefantes, aquí lo conseguimos. Igual hay hombres y mujeres que saben del transporte público, pero doña Marichuy, por favor… Rodrigo Medina tiene compromisos, como todos los polacos. Pero qué le costaba colocar a la abogada en un lugar donde no nos haga tanto daño.

Lo que sea, el caso es seguir royendo
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:LO MÁS VISTO:

Para leer más

Celebran su apoyo radial El Teatro Ángela Peralta...
PRESENTAN LIBROS SOBRE AYOTZINAPA.- La noche del 26...
CHARLARÁ CON SUS LECTORES REGIOMONTANOS.- Sergio Ramírez (Nicaragua,...
JUAN TREJO TAMBIÉN ESCRIBE PARA QUE LO...
INICIA LA FERIA DEL LIBRO DE LA...
EL RETORNO DE 'LA BELLA Y LA...
UN TEXTO AUTOBIOGRÁFICO DEL ESCRITOR LUIS PANINI.- Hace...
LA ÚLTIMA DE ROBIN WILLIAMS.- La tercera entrega...
TIERNOS, GORDITOS Y TE HARÁN REÍR.- Después de...
JUAN CEDILLO PRESENTA 'EITINGON'.- El 20 de agosto...