Plagada de polis, profes, sectas y más

Michoacán: un gobernador diabético peleado a muerte con su secretario general de gobierno; narcosicarios que se matan entre sí y abaten lo mismo a policías y militares que a civiles inocentes; una chusma de muchachos quienes dicen que desean ser profesores pero no quieren hacer el esfuerzo mental de aprender y, como son refractarios a libros y estudios, les da por quemar vehículos y ocupar las calles; una gendarmería que ya la hubiera querido Pinochet; dos municipios donde los vecinos de plano se armaron para proteger a la población, porque ninguno de los tres escalones de gobierno los auxilia; 28 municipios gobernados por el PAN que no reciben las aportaciones federales porque el gober priista no se las da y, corona de espinas: amenazas de una guerrilla que durante años no ha dado señales de vida pero que, sospechosamente, ahí está sin que nadie la moleste.
 
"En Michoacán reina Reyna", dijo Jesús Zambrano, líder en teoría del PRD, al referirse a la guerra que libran el gobernador Fausto Vallejo y su segundo de a bordo, Jesús Reyna. FV sufre de diabetes y con frecuencia se interna en el hospital o se queda en su casa.
 
Se piensa, pues, que fue Reyna quien ordenó la brutal represión contra los normalistas, maestros y personal agregado que convirtieron las calles de Morelia en peligrosa función de fuego, humo y miedo.
 
Las bestias de uniforme y placa se portaron como era de esperarse. De acuerdo, los incendiarios incurrieron en delito, pero eso no justifica las garrotizas, los puntapiés, las rociadas con gas lacrimógeno, los escupitajos y todo eso.
 
El odio del gendarme hacia el estudiante es histórico: en pocos años el normalista o universitario tiene su título, brega por ganar prestigio y billete, se hace de un lugar en la sociedad. Y el matoncete a sueldo de hambre qué. Sigue siendo un bicho mal visto por todo el mundo, dedicándose a servir a los narcos y a bolsear borrachos.
 
Lo malo, en este caso particular, es que quienes deberían estudiar para enseñar son refractarios al aprendizaje. Los chicos y sus "maestros" no quieren aprender inglés ni computación. También les molesta que le agreguen un año a la carrera: de cuatro a cinco.
 
En el Tercer Milenio, quien no habla inglés ni sabe usar un ordenador está perdido en el espacio de la miseria y la mediocridad. ¿Cómo pueden aspirar a dar clases estos jóvenes que le dan la espalda a la modernidad? Misterio impenetrable.
 
Pero por lo pronto las ocho escuelas normales de Michoacán están cerradas, hay un serio malestar entre todos los sectores sociales por la inaudita mezcla de falta de gobierno, barbarie policiaca y pereza mental de los aspirantes a mentores.
 
Estos últimos, por cierto, presentarán en pocas horas su "contrapropuesta educativa" en la que, desde luego, eliminan esas cosas superfluas como aprender inglés y computación. Los apoya, claro está, la CNTE, en sus buenos tiempos esperanza de los millones y millones de mexicanos preocupados por la forma como Gordillo está desmantelando y dejando en la inopia al sistema educativo.
 
Nos equivocamos con la CNTE. El maestro es una persona consciente de que necesita estar al día en su profesión: estudiar y estudiar y estudiar porque en el ancho y no necesariamente ajeno mundo hay investigadores de las ciencias de la educación que descubren o inventan nuevos métodos de enseñanza.
 
Y si el docente no asimila las nuevas disciplinas se rezaga, con perjuicio para él, para su carrera y, lo que es más importante, para sus alumnos. Tener el título que otorga la Normal es sólo el primer paso para caminar mil kilómetros.
 
¿Cómo puede una legión de jóvenes negarse a expresarse en el idioma en el que nos entendemos con los chinos y los árabes, con los malasios y los siberianos? ¿Acaso piensan que el planeta se reduce al perímetro del caserío donde viven?
 
Y qué decimos de Fausto Vallejo: es incapaz de resolver un solo problema, así sea abrir una bolsa de Sabritas. Cuando los fanáticos de Nueva Jerusalén se adueñaron de la localidad, negaron el paso a los educadores y a su alumnado y anunciaron al este y al oeste, al norte y al sur que no aceptan la educación laica, don Fausto no hizo nada. Su respuesta: enviar a los pupilos y sus mentores a otras escuelas a kilómetros de distancia.
 
Y ahora, el fantasmal Ejército Popular Revolucionario, EPR, amenaza con salir de su inactividad para castigar no sé si a Vallejo o a Reyna. La declaración de la formación armada clandestina está muy bien redactada: ahí hay gente con instrucción superior e inteligencia bien organizada.
 
Pero, convengamos, el comportamiento del EPR es muy poco ortodoxo: la guerrilla clásica no se limita a enviar comunicados de prensa de vez en cuando. Qué bueno que estos rebeldes no se involucran en acciones de violencia, pero también despierta suspicacias su falta de actividad. No sería la primera vez que un gobierno crea y financia a grupos partisanos.
 
Además, todo el mundo sabe dónde hacen campo estas formaciones: tenemos los satélites gringos, los patrullajes de helicópteros y, lo más importante, la adquisición de insumos como medicinas, ropa y calzado, alimentos, refacciones et al.
 
Pobre Michoacán: lo han convertido en una película con el doble sello de Juan Orol y Ed Wood. Lo peor: en este filme no hay héroes.

Pobre tierra de Calderas
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:LO MÁS VISTO:

Para leer más

Celebran su apoyo radial El Teatro Ángela Peralta...
PRESENTAN LIBROS SOBRE AYOTZINAPA.- La noche del 26...
CHARLARÁ CON SUS LECTORES REGIOMONTANOS.- Sergio Ramírez (Nicaragua,...
JUAN TREJO TAMBIÉN ESCRIBE PARA QUE LO...
INICIA LA FERIA DEL LIBRO DE LA...
EL RETORNO DE 'LA BELLA Y LA...
UN TEXTO AUTOBIOGRÁFICO DEL ESCRITOR LUIS PANINI.- Hace...
LA ÚLTIMA DE ROBIN WILLIAMS.- La tercera entrega...
TIERNOS, GORDITOS Y TE HARÁN REÍR.- Después de...
JUAN CEDILLO PRESENTA 'EITINGON'.- El 20 de agosto...