Me manifiesto, luego existo

La cita de Carl Von Clausewitz (1780-1831) en cuyo dogma se establece la guerra como una forma radical y definitiva de la política pero con distintos procedimientos, ya se ha convertido en un lugar común. También en esta columna. Pero si la guerra es la política por otros medios, la protesta civil es ambas cosas: una escaramuza (a veces) desarmada y una forma de hacer política por otros medios.
 
El pequeño sabotaje, la propagación de rumores, como esas recurrentes asonadas imaginarias en el estado de México cuya frecuencia las hace sospechosas, sobre todo en la fecha previa a la clarinada del inconforme mayor (programada para mañana) y en general todas las transgresiones menores cuya finalidad es escalar la irritación hasta lograr un fin preciso (en este caso impreciso, dada la aceptación general de los resultados electorales, motivo de la queja eterna), son algunas de las herramientas de la llamada "desobediencia civil".
 
Pero se llame resistencia pacífica, desobediencia civil, protesta ciudadana, inconformidad prolongada o como sea, la industria de la protesta tiene en México una larga tradición y un beneficiario mayor. Manifestarse ha sido el verbo más utilizado por la izquierda a lo largo de su historia.
 
Propongo una provocación: la crónica de la izquierda no es la historia de sus ideas, sino el relato de sus manifestaciones. El mitin, asamblea o movilización no es en sí misma una herramienta social ni un medio para expresar algo. Es una actividad por sí y en sí misma.
 
Me manifiesto, luego existo, dice el cartesianismo callejero.
 
Toda manifestación necesita varios elementos indispensables.
 
El primero, obviamente, manifestantes. Los hay profesionales, los hay espontáneos y los hay imitativos, curiosos o circunstanciales. Los primeros se encargan de esas brigadas internas cuya misión es guardar el orden (o administrar el desorden) e impedir las "provocaciones" de infiltrados cuya perversa misión sería crear hechos de violencia de cuyos resultados pudiera culparse a quienes organizaron "LA" manifestación.
 
También necesita un nombre de sonoridad contagiosa y apabullante. Por ejemplo, "Asamblea informativa". Tiene hasta sonoridades académicas.
 
La manifestación requiere quien cuide el orden externo, y para eso —en México— está la policía. Si en otros países a los manifestantes se les "persuade" con chorros de agua, tanques antimotines o balas de goma en casos extremos, para disolver sus concentraciones (sin llegar a extremos sudafricanos), en México se les abre paso, se les colocan letrinas portátiles, servicios de emergencia y toda clase de mimos y cuidados.
 
La mala conciencia histórica de una manifestación-mitin-asamblea terminada a balazos en 1968, ha hecho de la Ciudad de México, al menos, el paraíso de los manifestantes. La Universidad Autónoma de la Ciudad de México ya tiene lista la documentación para una carrera profesional de licenciado en Manifestaciones, Mítines, Similares y Conexos. No la ha puesto en marcha por el impedimento de una marcha contra su rectora, pero ya pronto.
 
Un desaparecido gurú de las manifestaciones y otras buenas causas en el D. F., el muy famoso Carlos Monsiváis, describía así ese ritual colectivo. Después de esta lectura ya no tiene caso acudir a la marcha-movilización-mitin-asamblea-concentración-protesta de mañana. Ya está escrita y descrita.
 
"… Camina aglomeradamente por el Paseo de la Reforma, anula la sensualidad de la carne contigua, deshace la descubierta (¿quién encabeza una explosión demográfica?), convierte avenidas amplísimas en cuartos saturados, politiza el apretujadero, asombra con la multiplicación de los seres y las pancartas, incursiona en los huecos de los contingentes en el segundo que se abren, se apresura y se aquieta, es la densidad y es el gusto por la saturación, anota frases, llega de todas partes, colma la avenida Juárez y 5 de Mayo y 16 de Septiembre, vuelve la avenida Madero un símil del agotamiento de los espacios y en todo momento ve rebasados los cálculos más optimistas y observa cómo el pesimismo del conteo se deshace de una ojeada…
 
“…Desde 2001 el Zócalo es el recinto o el lugar sin límites de las concentraciones únicas (las que defienden en contra del fraude el voto en favor de López Obrador son las mayores en la historia de la Ciudad de México), de los desfiles del Ejército, de las misas fuera del atrio.”
 
Pero en fin, he divagado por las citas y he saltado algunos de los otros ingredientes indispensables en el recetario de una manifestación respetable en sí misma. Hacen falta técnicos de sonido, electricistas, carpinteros para el armado de un templete y en general una logística muy costosa, patrocinada en casos anteriores y en el de mañana, por el propio gobierno de la ciudad cuyas autoridades se encuentran muy molestas por la manifestación anticipada de los ex electricistas quienes se "agandallaron" el espacio.
 
—No manches Martín, así no quedamos, le ha dicho MEC desde Italia. Pero no les impiden el usufructo de la plaza común. Frente a estos bandidos uno termina dándole la razón a FCH.
 
Y también hace falta dinero, mucho dinero, para cuya obtención se recurre al mismo proveedor de las letrinas, la energía, las ambulancias, las enfermeras, los paramédicos, el sonido, el templete, el transporte de entusiastas y los policías.
 
He dejado para el final el ingrediente teóricamente principal: un motivo para manifestarse.
 
Y en este caso es muy conocido: protestar contra la mafia ladrona cuyo botín es México, la misma cuyos tentáculos de "pulpos chupeteadores" (decía Palillo) llevan a nuestra querida patria a la anemia perniciosa, mientras ellos se quedan con la riqueza de una nación favorecida por la naturaleza pero saqueada crónicamente por la oligarquía, asociada con los poderes políticos de malos mexicanos que han impuesto con ayuda de la televisión y los perversos magistrados del TEPJF a un nuevo usurpador de notables y prominentes capilaridades, como antes hicieron con uno de cráneo resplandeciente.
 
Y una vez más el Zócalo trepidará con los gritos de la protesta y cantarán el himno nacional con los ojos rasados de agüita emocionada y jurarán defender a México, a nuestro querido México hasta el último aliento y hasta el último día.
 
Y entonces, con la precisión de una campana, el 9/9 se habrá iniciado. De nuevo el ritual de cada seis años, ensayo quizá del mitin de julio del 2018 y el de 2024 y los demás. La resistencia ha comenzado formalmente.
 
¿Cuándo y cómo acabará?
 
Nadie lo sabe, como nadie en Nueva York sabía el porvenir la mañana del 11/9.
 
 
 
ARTILLERÍA
 
Sin duda el libro de Isabel Arvide, Mis generales, va a causar estupor en algunos, morbo en otros e indignación en alguien (o “alguienes”). Sus revelaciones y el tema en sí mismo son tema poco frecuente en los asuntos castrenses durante muchos años clausurados a los ojos extraños.
 
Pero obviamente los ojos de Isabel no son extraños.
 
"Los he amado. Los he seguido al fin del universo. Los he sacudido de mi piel sin éxito. Los he soñado en la peor pesadilla. Los he escuchado; sobre todo, contarme la misma historia de mil formas. Hemos vivido en la coincidencia. Y en la discusión. En la mesa. En el desvarío extremo de la noche..."
 
Nombres, apellidos, datos reveladores, infidencias, confesiones. De todo tiene este libro, pero de su inicio extraigo algunas líneas más, altamente significativas:
 
"…De cualquier modo consulté con el general Guillermo Galván antes de sentarme a escribir mis vivencias y no tuve ninguna advertencia, amenaza o siquiera insinuación. Y como en el lenguaje militar si no hay contraorden hay autorización, seguí adelante…"
 
En otra parte escribe Isabel de un asunto al cual le adjudica importancia mayor y cuyo entramado no revelo para no sabotear el interés por el libro en el mercado. Y luego dice:
 
"… (Importa) tanto como la sucesión, como la quiniela de quién será nombrado como su jefe el primero de diciembre de 2012.”
 
En política, y este es un libro político, no hay coincidencias. Ni en las fechas.

El ritual de cada seis años
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:LO MÁS VISTO:

Para leer más

Celebran su apoyo radial El Teatro Ángela Peralta...
PRESENTAN LIBROS SOBRE AYOTZINAPA.- La noche del 26...
CHARLARÁ CON SUS LECTORES REGIOMONTANOS.- Sergio Ramírez (Nicaragua,...
JUAN TREJO TAMBIÉN ESCRIBE PARA QUE LO...
INICIA LA FERIA DEL LIBRO DE LA...
EL RETORNO DE 'LA BELLA Y LA...
UN TEXTO AUTOBIOGRÁFICO DEL ESCRITOR LUIS PANINI.- Hace...
LA ÚLTIMA DE ROBIN WILLIAMS.- La tercera entrega...
TIERNOS, GORDITOS Y TE HARÁN REÍR.- Después de...
JUAN CEDILLO PRESENTA 'EITINGON'.- El 20 de agosto...