Otras leyendas y lugares comunes

Indudablemente, la más estruendosa ovación de la mañana del primero de diciembre en Palacio Nacional fue cuando el presidente Enrique Peña anunció como propósito mayor de su incipiente gobierno la Reforma Educativa.
 
No está por demás recordar hoy, cuando ya se han dado los primeros pasos en ese sentido, cómo fue el anuncio.
 
"Ha llegado el momento de la Reforma Educativa. Una nación basa su desarrollo en la educación. El capital humano es la base del desarrollo y progreso de un país; esta es la razón por la que corresponde al Estado la rectoría de la política educativa.
 
"Atendiendo a esta responsabilidad, en los siguientes días enviaré al Congreso de la Unión la iniciativa para reformar el Artículo Tercero constitucional y, en su momento, la subsecuente reforma a la Ley General de Educación.
 
"Con esta reforma educativa se establecen las bases para el Servicio Profesional de Carrera Docente. Habrá reglas claras y precisas, para que todo aquel que aspira a ingresar, permanecer y ascender como maestro, director o supervisor, lo haga con base en su trabajo y sus méritos, garantizándoles plena estabilidad laboral.
 
"De aprobarse la reforma por el Constituyente Permanente, dejará de haber plazas vitalicias y hereditarias en el Sistema Educativo Nacional.
 
"Esta reforma también incluye la creación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa, que identificará, de manera objetiva e imparcial, las necesidades de mejora de maestros, directores, supervisores, escuelas y autoridades.
 
"Adicionalmente a la reforma, he instruido al Secretario de Educación Pública solicitar al Inegi la realización de un censo de escuelas, maestros y alumnos. Esta información, que hoy no se tiene, será la base de datos necesaria para lograr una operación más eficiente y transparente del sistema educativo de nuestro país".
 
Apenas en esos seis párrafos el Presidente condensó y expuso una necesidad ineludible y una verdad completa: la verdadera indiferencia de los gobiernos panistas para atender un problema cuya solución pudo haberse ofrecido doce años antes, si se hubiera tenido visión y voluntad política.
 
Y de paso el Presidente desmontó una leyenda; esa por la cual se atribuyen al sindicato de maestros responsabilidades más allá de su verdadera actuación en el conjunto de algo tan complejo como la organización, la administración y la ejecución de los programas de estudio.
 
Por eso es notable la información divulgada apenas ayer acerca de un entendimiento entre la maestra Elba Esther Gordillo y el Presidente de la República, según la cual muchos de los aspectos "ásperos" de la reforma ya habrían sido planeados y pactados.
 
En ese sentido también es importante el dicho del secretario de Educación sobre su relación con quien alguna vez tuvo rispideces, pleitos y hasta rupturas: no vine aquí a mirar para atrás; del pasado, la enseñanza, no la contemplación; correríamos el riesgo de quedar como la mujer de Lot, convertidos en estatua de sal.
 
Las leyendas se han ido tejiendo con mayor o menos intensidad en estos días. Primero la interpretación rijosa a una designación de quien tiene como antecedente su condición magisterial y su desempeño como secretario educativo en el gobierno del estado de México, hace ya varias lunas. Chuayffet entiende el asunto de cabo a rabo. Y eso debería pesar más y la historia política en San Lázaro pesar menos.
 
Al menos eso dice él.
 
 
 
PRI
 
Ha concluido la historia del relevo. Quedan para el anecdotario las dos presidencias fugaces de Cristina Díaz en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI y se abre la etapa del doctor César Camacho Quiroz, quien tiene todos los astros en su favor para llevar adelante de manera exitosa las catorce elecciones del año entrante.
 
Arduo trabajo le espera y no se puede pensar en una encomienda sencilla. El regreso del PRI al poder Ejecutivo Federal no hace las cosas más fáciles, las hace más difíciles. Evita la comodidad de la oposición, donde todo cuanto haga el otro puede ser usado en favor de la causa, y lleva las cosas al terreno de la complejidad entre la identidad y la crítica.
 
 
 
BEATRIZ
 
Muy discreta la comida entre Beatriz Paredes y Lourdes Aranda. Alguien llegó a saludar a la ex presidenta del PRI.
 
—Hola, te presento a Lourdes Aranda, una notable diplomática mexicana.
 
—Yo veo dos, le contestó el recién llegado.
 
Nada más faltaban el maestro de portugués, el libro de Joao Guimaraes Rosa y los edificios de Niemeyer.

Anuncia EPN reforma educativa
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:LO MÁS VISTO:

Para leer más

Celebran su apoyo radial El Teatro Ángela Peralta...
PRESENTAN LIBROS SOBRE AYOTZINAPA.- La noche del 26...
CHARLARÁ CON SUS LECTORES REGIOMONTANOS.- Sergio Ramírez (Nicaragua,...
JUAN TREJO TAMBIÉN ESCRIBE PARA QUE LO...
INICIA LA FERIA DEL LIBRO DE LA...
EL RETORNO DE 'LA BELLA Y LA...
UN TEXTO AUTOBIOGRÁFICO DEL ESCRITOR LUIS PANINI.- Hace...
LA ÚLTIMA DE ROBIN WILLIAMS.- La tercera entrega...
TIERNOS, GORDITOS Y TE HARÁN REÍR.- Después de...
JUAN CEDILLO PRESENTA 'EITINGON'.- El 20 de agosto...