‘Saramago está aquí’

En 1953, a sus treinta y un años, José Saramago envió a una editorial portuguesa el manuscrito de Claraboya, su segunda novela, pero ni siquiera tuvo acuse de recibo. No les interesó, y el escritor se sintió humillado.

Algunos lustros después, tras un periodo prolongado de silencio narrativo, el escritor empezó a publicar y ser reconocido. Una mañana, mientras se afeitaba, recibió una llamada telefónica de la editorial: habían encontrado aquel manuscrito y querían publicarlo. Saramago salió rumbo a sus oficinas, agradeció la intención y regresó con los folios a casa. No quiso que se publicara. Su obra perdida y rechazada quedaría archivada entre sus papeles personales hasta el año pasado,
cuando fue publicada en Portugal.

Hoy está disponible en castellano bajo el sello Alfaguara. Pilar del Río, su mujer, su traductora, la presidenta de la Fundación José Saramago, habla en entrevista telefónica sobre Claraboya, el impacto que dejó en el portugués el rechazo editorial y la vívida presencia del escritor a pesar de su ausencia física.

Como su mujer, como su traductora, ¿qué encontró en ‘Claraboya’?
Hice tres lecturas distintas. La leí como un libro, con curiosidad cuando la encontré en el año ’88 u ’89; luego la leí cuando apareció en Portugal, este otoño, pero cuando quedé más sorprendida ha sido en la lectura de la traducción.

Al traducirla es cuando me he dado cuenta de cuánto del Saramago maduro estaba en el Saramago joven. Cómo su planteamiento ante la vida, sus gustos, sus aficiones musicales, sus pasiones literarias, su ironía, su humor: todo eso que va a desarrollar a lo largo de la vida, en forma más compleja y con un tipo narrativo más complejo, estaba allí. Iba oyendo la voz y me di cuenta que mantuvo siempre un mismo nivel.


En esta novela aparece uno de los rasgos característicos de Saramago: su inconformidad. Desde muy joven parecía ser una persona que no estaba dispuesta a quedarse callada…
Sí, pero en la novela no hay una inconformidad política, pero es una novela absolutamente transgresora. ¿Por qué? Porque no acepta lo que le dan por bueno. La familia, la sociedad, es el elemento básico y fundamental… Y entonces Saramago dice, sí, pero siempre que haya respeto. Porque si no, no voy a tener ningún inconveniente en describirla de otra manera. Saramago, en esta novela, subvierte lo que son valores establecidos en una sociedad como lo era la portuguesa en los años cincuenta, viviendo bajo una dictadura. Valores sociales y valores morales los subvierte.

Por ejemplo, hay un dicho en Portugal que no sé si aquí tiene sentido: en España ni buen viento ni buen casamiento; es la española la que dice “cómo me fui a casar con un portugués”. Es una tontería, es una anécdota; pero hasta en esa anécdota Saramago subvierte todo lo que son las relaciones establecidas.

Uno de los personajes cita una frase de Pessoa —el personaje Abel, que en el fondo es otro Pessoa porque se llama Abel Nogueira y Pessoa era Fernando Nogueira Pessoa—: “me quieren casado, fútil y tributable”.

Y entonces eso que parecía la máxima aspiración de la persona, el ser casada, establecerse, ser una persona de las llamadas de bien y con bienes, a su protagonista, Abel, no le interesa; su ideal es no ser casado, no ser fútil, no ser tributable; es ser una persona abierta a la aventura.


Dice usted en el prólogo que el rechazo de la editorial significó para él una humillación. Luego la recuperó y no quiso que se publicara. ¿Qué tanto influyó eso o qué tanto, también, su oficio literario lo hacía ver a este trabajo como una obra de iniciación que no correspondía ya a su pluma?
Nunca la vio como una obra de iniciación. Saramago era muy respetuoso con el trabajo propio y con el trabajo ajeno, como para decir “esto, no”.

Es verdad que Saramago decía “yo ya no estoy en ese tiempo”. Entonces, estaba escribiendo El evangelio según Jesucristo y desde luego no iba a dejar de publicar El evangelio… para publicar Claraboya porque él estaba en su tiempo. Sí es verdad que no quiso publicarla, pero tampoco la destruyó.

Y en parte es verdad que le recordaba el vacío que le hicieron cuando era joven y yo creo que él no hubiera querido tener ese recordatorio, por eso se negó a publicarla. Pero además le voy a dar otro argumento que no he dado nunca. Cuando un día le vinieron a pedir el nombre para hacer un premio literario en Portugal, después del Nobel, Saramago dijo “sí, pero quiero poner una condición, para escritores de menos de 35 años, que es cuando se necesita que se respalde y apoye”.

Entonces Saramago sintió que no había sido respetado y eso le dolió. De tal manera que cuando pudo enmendar, enmendó, dando su nombre para un premio de jóvenes escritores.


Además, le afectó porque su siguiente obra fue publicada mucho después...
Entró en tiempo de silencio, Saramago dijo “si lo que yo escribo no interesa ni siquiera para decirme ‘muchas gracias, pero no podemos publicarla porque tenemos completo nuestro catálogo de este año’, ya no sigo escribiendo, ¿para qué sigo escribiendo?”.

Y se deprimió. Y entró en ese tiempo de silencio que no sabemos cómo habría sido la historia de Saramago y de la literatura portuguesa si él hubiera seguido escribiendo.


¿Traducir al ser amado era una ventaja o una desventaja?
Depende de quién. Por la cercanía yo tenía muy claro lo que Saramago estaba diciendo en cada página y en cada línea, porque lo íbamos hablando y lo íbamos viendo. Luego lo que pasaba es que llegaba el momento en que me discutía cosas. Entonces yo le decía “tengo que tomar mis decisiones, no voy a tomar las tuyas, porque estoy hablando de mi idioma, no del tuyo”.

Llegó un momento en que le dije “quiero el mismo respeto que al traductor inglés”. Porque dice el refrán español: donde hay confianza, da asco.

Claro que tenía ventajas, tenía muchas ventajas, pero tenía el inconveniente de tener la mirada del autor cuando yo estaba traduciendo; de vez en cuando se ponía detrás y leía lo que estaba escribiendo y me decía ‘"y por qué no pones tal palabra?", y yo le decía "porque no existe". "¿Y por qué no existe? Es que al español le faltan palabras", me llegó a decir un día. Y le dije "le voy a llamar al presidente de la Real Academia y le discutes que le faltan palabras, pero mi diccionario es más gordo que el tuyo". Eran esas cosas.


¿Qué es lo que más extraña de José?
A José. A él.

Cuando se refiere a él se sigue hablando como su mujer, no como su viuda…
Es que no soy viuda. No creo que nadie se sienta huérfano… ni en esta situación. Saramago está aquí, porque lo necesitamos, porque lo vemos, porque sus palabras nos inundan. Continuamente en la red me encuentro frases de Saramago.

Está el vacío que las personas citan, referencias continuas; están los libros. Sobre todo está la necesidad de que una persona con un pensamiento tan claro y tan valiente no nos podemos permitir el lujo de decir que no está. No está José, está Saramago.

Y yo no quiero, no acepto ese lujo, no es prescindible. Es una persona que necesitamos. No soy viuda, tampoco fui la esposa, soy la traductora y la presidenta de la Fundación; ni él fue mi marido. Fuimos dos seres, cada uno con su valor y cada uno con su dimensión –que evidentemente es incomparable–, pero cada uno respetando al otro.


¿Qué libro recomendaría a un lector joven para empezar a leer a Saramago?
¿Aparte de Claraboya? Que es un buen libro para la gente, más en estos tiempos de crisis…

Para muy jóvenes, muy jóvenes, niños pues, La flor más grande del mundo, y si no está editada que las editoriales la editen más, porque es un libro precioso, con un empuje... Para jóvenes El viaje del elefante está muy bien.

De todas maneras Saramago no es un autor fácil, ¿eh? Es un autor con el que hay que pelearse. Pero yo a los jóvenes les recomiendo que lean a Saramago y que se peleen. Y que cuando descubran cuál es el secreto de Saramago 
que no es el secreto de un mago, como una pócima; es un secreto que está en el texto, van a leer los libros en forma muy fácil y se van a sentir muy contentos.

Pueden ser también Las intermitencias de la muerte o La balsa de piedra.  


‘Claraboya’, la novela perdida del nobel
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:LO MÁS VISTO:

¡Inscríbite ya!


Universidad Autónoma de Durango / Licenciaturas a un click de distancia


 

Notas recientes

PRESENTAN LIBROS SOBRE AYOTZINAPA.- La...
CHARLARÁ CON SUS LECTORES...
JUAN TREJO TAMBIÉN ESCRIBE...
INICIA LA FERIA DEL...
UN TEXTO AUTOBIOGRÁFICO DEL...

Otras secciones

Celebran su apoyo radial El Teatro Ángela Peralta...
EL RETORNO DE 'LA BELLA Y LA...
LA ÚLTIMA DE ROBIN WILLIAMS.- La tercera entrega...
TIERNOS, GORDITOS Y TE HARÁN REÍR.- Después de...
LLEGA 'LA ÚLTIMA PROFECÍA' CON NICOLÁS CAGE.- Hace...
UN SUPERHÉROE DE PELÍCULA.- Después de cuatro años...
UN RIÑÓN ES EL PRETEXTO.- La segunda parte...
PRESENTA 'EL DICCIONARIO DEL CAOS'.- Fernando Rivera Calderón...
EL TALENTOSO MÚSICO ESTARÁ EN EL AUDITORIO...
¿UN MATRIMONIO MÁS? La historia de esta cinta...